Analista: “Meter preso a Evo Morales” podría devolver legitimidad a un Gobierno debilitado

El analista político José Orlando Parada afirmó que, luego de 45 días de conflicto y bloqueos de carreteras, el gobierno del presidente Rodrigo Paz atraviesa un momento de debilidad política. Sin embargo, considera que una eventual detención de Evo Morales podría convertirse en un factor que le permita recuperar el apoyo ciudadano y fortalecer su capacidad de decisión.
“Ya está débil, pero un factor contingente le puede dar sangre, le puede dar vitaminas, le puede restituir de alguna manera, de tal manera que le dé legitimidad en sus decisiones y tenga apoyo ciudadano: que lo metan preso, que atrapen a Evo Morales”, dijo durante su participación en el programa Hagamos Democracia de la red Erbol.
Parada señaló que el Ejecutivo enfrenta dificultades para tomar medidas de fondo, incluso en temas sensibles como una posible modificación al esquema de subsidio a los combustibles.
Sin embargo, afirmó que una acción judicial contra Morales podría generar apoyo en amplios sectores de la población, pues, si bien el líder cocalero conserva una base de fieles seguidores, esta representa una minoría respecto del total de los bolivianos.
El analista compartió panel con el abogado constitucionalista y analista político cochabambano César Cabrera, con quien evaluó los efectos políticos y sociales de los 45 días de bloqueo que afectaron al país.
Parada sostuvo que Evo Morales mantiene una ventaja organizativa sobre otros actores políticos, debido a la estructura de apoyo que mantiene en diferentes sectores sociales.
Sin embargo, destacó que la mayoría de la población enfrenta las consecuencias de la crisis, reflejada en escasez de combustible, aumento de los precios de los alimentos y dificultades para acceder a los medicamentos. Aunque aclaró que en Santa Cruz estos efectos no se perciben con la misma intensidad.
Asimismo, indicó que tanto el desgaste de los sectores movilizados como el desgaste que sufre el Gobierno obligan a recuperar niveles de autoridad y control para evitar que el país vuelva a vivir bloqueos prolongados. Advirtió que permitir una situación similar en el futuro “sería prácticamente un suicidio”.
Por su parte, Cabrera advirtió que un posible aumento de los precios de los combustibles para eliminar el subsidio estatal podría agravar aún más el escenario del conflicto. "Sería echar más leña al fuego", ha afirmado, señalando que una medida de esta naturaleza podría suponer "el fin" del actual Gobierno.
Sin embargo, consideró que el país también enfrentará decisiones complejas en el corto plazo, debido a la necesidad de aplicar reformas estructurales para enfrentar la crisis económica. Recordó que Bolivia ya pasó por procesos similares, como las medidas implementadas en 1985 a través del Decreto Supremo 21060.
"Lo otro es ser irresponsables y seguir hundiéndonos en un pozo más profundo de crisis. Hay que tomar medidas, para eso se eligen gobiernos, para que tomen decisiones. Les delegamos el poder a través del voto para que decidan", afirmó.
Cabrera también expresó su preocupación por la debilidad institucional y política que, a su juicio, atraviesa el país. Sostuvo que Bolivia ha perdido los elementos de cohesión que ofrecían los partidos políticos tradicionales en el pasado, particularmente las corrientes ideológicas que articulaban proyectos colectivos.
“En esto nos ganan los masistas porque tienen el sindicalismo agrario como elemento de unidad, por eso son orgánicos. Los citadinos no lo tenemos y estamos desorganizados, pero de aquí a un tiempo eso hay que superarlo, porque no hay otra manera”, concluyó.
Fuente: Erbol