Evo dice que dólar flexible es la receta del FMI para devaluar al boliviano

El expresidente Evo Morales afirmó este domingo que la propuesta de establecer un tipo de cambio flexible para el dólar, tomando como referencia el precio del mercado paralelo, responde a una "receta del Fondo Monetario Internacional (FMI)" que, a su juicio, conducirá a la devaluación del boliviano y afectará principalmente a la economía popular y a los sectores de menores ingresos.
Durante su programa dominical, Morales rechazó el argumento de que la flexibilidad cambiaria permitiría incrementar el ingreso de dólares al país a través de las exportaciones. Sostuvo que esa premisa "no es cierta", porque las operaciones de comercio exterior se realizan a través de bancos en el exterior y los recursos no ingresan al sistema financiero nacional, salvo que exista una norma que obligue a los exportadores a depositar esas monedas en el Banco Central de Bolivia (BCB) o en entidades financieras bolivianas.
En ese contexto, aseguró que existe "otra forma de saqueo", sosteniendo que la mayoría de los empresarios privados que exportan desde Bolivia mantienen los recursos en bancos extranjeros o en paraísos fiscales, en lugar de devolverlos al país.
Morales también advirtió que, tras una eventual flexibilización del tipo de cambio, el siguiente paso sería la libre importación de combustibles con el objetivo de reducir el déficit fiscal, que estimó entre el 9% y el 10% del Producto Interno Bruto (PIB).
Según él, esta medida implicaría que Yacimientos Petrolófilos Fiscales Bolivianos (YPFB) deje el suministro de combustible en manos de operadores privados, lo que tendría un impacto directo en el precio de la gasolina, el diésel y, en consecuencia, en los productos de la canasta familiar.
"El Gobierno está cumpliendo al 100% la receta del Fondo Monetario Internacional y poco a poco está aplicando su Decreto Supremo 5503. En junio aumentarán los precios de los combustibles. Seguramente con esa política quieren bajar el déficit fiscal y no podrán", afirmó. Agregó que la eliminación del subsidio a los combustibles significará "otro gran gas".
En otro momento cuestionó a dirigentes de la Central de Trabajadores de Bolivia (COB) sobre el acuerdo firmado con el Gobierno. Señaló que le causa "tristeza" que, al inicio del diálogo, el dirigente Mario Argollo se dirigiera al presidente como "excelente presidente", mientras Rodrigo Paz lo llamara "compañero", pese a que previamente había solicitado su renuncia.
Asimismo, sostuvo que, tras la firma del acuerdo entre la COB y el Ejecutivo, se estableció un Estado de Excepción y afirmó que ese entendimiento terminó apoyando medidas como la devaluación de la moneda nacional.
El expresidente también consideró que las políticas que, según él, impulsa el FMI conducirán luego a la privatización de empresas estatales. "Volverá el Estado mendigo, el Estado mendigo, un Estado totalmente condicionado al crédito del Fondo Monetario Internacional", afirmó.
Finalmente, sostuvo que, si aún fuera dirigente de la COB, propondría un aumento salarial indexado al dólar y al nivel de devaluación del boliviano, considerando que la pérdida de poder adquisitivo de la moneda nacional provocará un aumento generalizado de los precios y el regreso de la pobreza extrema.
Fuente: Erbol