La Iglesia llama a los fieles a examinar su actitud en la relación con Dios

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santa Cruz, monseñor Estanislao Dowlaszewicz, invitó este domingo a los fieles católicos a reflexionar sobre la actitud con la que se presentan ante Dios y participan en la Santa Misa.
En su homilía dominical advirtió que muchas personas acuden al templo con el corazón lleno de orgullo, buscando alardear de sus logros, mientras que otros lo hacen con sinceridad, reconociendo sus debilidades y pidiendo misericordia.
El prelado recordó la parábola del fariseo y el publicano, destacando que el primero elevaba su oración como si fuera un informe de gestión personal, creyéndose justo y sin necesidad de Dios; Por otro lado, el publicano –recaudador de impuestos y consciente de su pecado– pidió perdón y ayuda ante su fragilidad.
“Si venimos a la Santa Misa con una actitud de autoadmiración y desprecio por los demás, volveremos a casa por donde llegamos”, advirtió.
Dowlaszewicz enfatizó que la verdadera relación con Dios requiere humildad y sinceridad. "Nadie debe cuestionar la misericordia de Dios; debemos presentarnos ante Él con un corazón honesto y reconocer nuestras faltas", dijo.
Recordó que el fariseo mantuvo a Dios en un segundo plano, confiado en su aparente perfección, mientras el publicano se golpeaba el pecho y pedía perdón, sabiendo que su verdadero yo no es un secreto para el Creador.
El obispo instó a los creyentes a asumir una oración auténtica donde se unen fe y vida. “Querido hermano, no lo olvidemos: como vives, así oras; y como oras, así vives”, expresó, señalando que la parábola sigue vigente como un llamado a la humildad, a la conversión y a la plena confianza en la misericordia de Dios.
Fuente: Erbol