Sánchez: Bolivia ha decidido ir al centro sin retornar a la década de las privatizaciones

El gobernador de Oruro, Edgar Sánchez, afirmó este sábado que Bolivia decidió avanzar hacia una etapa de reconciliación y equilibrio político, dejando atrás tanto los modelos autoritarios como las políticas privatizadoras aplicadas en décadas anteriores.
Durante su participación en el Encuentro Nacional convocado por el presidente Rodrigo Paz en Cochabamba, la autoridad sostuvo que el país busca construir un camino de consenso y estabilidad, alejado de las polarizaciones ideológicas que marcaron distintos períodos de la historia nacional.
“Bolivia ha decidido buscar la reconciliación y la unidad entre todos los bolivianos”, dijo Sánchez al referirse al escenario político surgido tras las elecciones nacionales y subnacionales.
El gobernador indicó que los constantes cambios entre modelos de izquierda, derecha, liberalismo, neoliberalismo y socialismo no lograron resolver los problemas estructurales del país, por lo que consideró necesario avanzar hacia un modelo más equilibrado.
Sánchez fue el primer gobernador en intervenir en la reunión y aprovechó la ocasión para pedir mayor atención al desarrollo productivo de la sierra y los pequeños productores rurales.
"Bolivia no son sólo los agricultores del oriente. El pequeño productor campesino y el agricultor del altiplano también necesitan oportunidades", afirmó.
En ese marco, señaló que existe una marcada desigualdad en la producción agrícola nacional y precisó que Santa Cruz concentra alrededor del 67% de la producción, mientras que Oruro apenas llega al 1%.
La autoridad propuso impulsar políticas que permitan reducir estas brechas regionales a través de inversiones y apoyo estatal a los productores del occidente del país.
Asimismo, pidió dejar atrás los prejuicios políticos hacia los sectores rurales y campesinos.
“No todo el que usa poncho, sombrero o falda es masista”, dijo, señalando que amplios sectores del área rural apoyaron nuevas opciones políticas en las recientes elecciones.
Finalmente, Sánchez rechazó una vuelta a las privatizaciones aplicadas en los años 90 y defendió un modelo de economía mixta con participación del sector privado, pero bajo regulación estatal.
“Bolivia necesita inversión privada, pero también un Estado que controle y garantice el equilibrio”, concluyó.
Fuente: Erbol