Democracia boliviana cumple 44 años con alertas por el debilitamiento institucional y la pérdida de confianza

IVÁN RAMOS - PERIODISMO QUE CUENTA
Bolivia conmemora este 10 de octubre 44 años de democracia en medio de advertencias sobre el deterioro de las instituciones públicas, la debilidad de los partidos políticos y la pérdida de confianza ciudadana. El docente universitario y doctor en Ciencia Política Franz Flores Castro alertó sobre el riesgo de avanzar hacia un régimen autocrático, mientras el conflictólogo César Rojas Ríos afirmó que la democracia se ha ido vaciando de contenido.
FLORES ALERTA SOBRE EL RIESGO DE UN RÉGIMEN AUTOCRÁTICO
El analista político Franz Flores Castro advirtió que Bolivia enfrenta el riesgo de avanzar hacia un régimen autocrático, en un contexto de disminución del respaldo ciudadano a la democracia y sus instituciones. Aclaró que no puede afirmar que el presidente Rodrigo Paz tenga la intención de avanzar en esa dirección, pero consideró preocupantes las tendencias que identificó en los informes de Latinobarómetro.
Flores señaló que una parte de la población está cada vez más dispuesta a reducir sus libertades a cambio de mayor seguridad. Para ilustrar esa tensión, mencionó el caso de El Salvador, gobernado por Nayib Bukele, y advirtió sobre los riesgos que implica restringir derechos en nombre de la lucha contra la delincuencia.
ROJAS: UNA DEMOCRACIA QUE HA PERDIDO CONTENIDO
El conflictólogo César Rojas Ríos describió la democracia boliviana como un sistema que ha perdido contenido y que no funciona como debería. Sin embargo, destacó que los 44 años de continuidad democrática representan un logro, porque el país ha conseguido resolver la alternancia en el poder de manera pacífica.
El analista sostuvo que, pese a ese avance, Bolivia enfrenta importantes deficiencias que deben identificarse para recuperar la calidad de su democracia. En su criterio, el desafío no consiste únicamente en mantener las elecciones, sino también en fortalecer las instituciones y los mecanismos de representación política.
DEBILIDAD DE LOS PARTIDOS Y DISTANCIA ENTRE GOBERNANTES Y CIUDADANOS
Rojas señaló que la debilidad de los partidos políticos ha reducido los vínculos entre los gobernantes y la sociedad. Explicó que estas organizaciones cumplía la función de articular las demandas ciudadanas, construir bases sociales y transmitir al poder político las expectativas y preocupaciones de la población.
Según el conflictólogo, esa desconexión no se limita al Gobierno central, sino que también se manifiesta en los niveles departamental y municipal. La falta de canales efectivos de representación dificulta que las autoridades conozcan y respondan a las necesidades de los ciudadanos.
INSTITUCIONES AL SERVICIO DE INTERESES PARTICULARES
Rojas, autor del libro Mal país, la muerte en vida de nuestras instituciones, advirtió que distintas entidades públicas corren el riesgo de ser utilizadas en beneficio de quienes logran controlarlas, en lugar de cumplir su función de servicio a la población.
Afirmó que este problema alcanza a instituciones que van desde el Gobierno central hasta las universidades públicas y genera deficiencias en áreas esenciales como la educación, la salud, la Policía y la justicia.
El analista también mencionó los resultados del Latinobarómetro de 2026 y sostuvo que la pérdida de capacidad institucional afecta a varios países de América Latina, aunque considera que la situación boliviana es más aguda.
RECUPERAR LA INSTITUCIONALIDAD, EL DESAFÍO DE LA DEMOCRACIA
Para Rojas, uno de los principales problemas es que los ciudadanos sienten que los impuestos que pagan no se traducen en servicios públicos adecuados. Esa percepción debilita la confianza en el Estado y aumenta el cuestionamiento sobre el funcionamiento de sus instituciones.
A 44 años de la recuperación de la democracia, las advertencias de ambos analistas ponen el foco en desafíos que van más allá de la continuidad electoral: fortalecer las instituciones, reconstruir los vínculos entre representantes y representados, garantizar las libertades y mejorar la capacidad del Estado para responder a las demandas ciudadanas.
Fuente: Erbol