Gobierno defiende ante la OEA que actuó con prudencia ante la crisis y que la fuerza es el “último recurso”

Gobierno defiende ante la OEA que actuó con prudencia ante la crisis y que la fuerza es el “último recurso”

Ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Panamá, el canciller Fernando Aramayo defendió el accionar de su Gobierno ante la reciente crisis social y política que atravesó el país, sosteniendo que la respuesta estatal se desarrolló con prudencia, priorizando el diálogo y preservando el orden constitucional.

Según la autoridad boliviana, las movilizaciones inicialmente tuvieron demandas diversas y en muchos casos legítimas, pero con el paso de los días derivaron en un enfrentamiento político más profundo.

En ese contexto, sostuvo que los bloqueos dejaron de constituir un mecanismo de presión para el diálogo y comenzaron a convertirse en un instrumento destinado a paralizar el país, afectar el abastecimiento y aumentar la tensión social.

Aramayo señaló que la crisis puso a prueba la capacidad del Estado democrático para gestionar el conflicto sin romper el orden constitucional.

“En una primera instancia, el gobierno optó por la prudencia, priorizó el diálogo, buscó diferenciar entre quienes expresaban demandas legítimas y quienes promovían una lógica de ruptura, y evitó una escalada temprana en el uso de la fuerza”, afirmó.

El canciller afirmó que la decisión del Gobierno no fue casual, sino que responde a una profunda convicción: "en democracia el uso de la fuerza no puede ser el punto de partida, debe ser siempre el último recurso".

Sin embargo, sostuvo que una democracia no puede aceptar que las diferencias políticas se impongan mediante acciones que afecten sistemáticamente derechos de terceros.

En este sentido, destacó que junto con el derecho a la protesta y la libertad de expresión, también se deben garantizar derechos como la libre circulación, el acceso a la salud, la alimentación, el trabajo y la seguridad.

Durante su presentación, el canciller afirmó que la experiencia boliviana refleja desafíos comunes para las democracias del continente, entre ellos la creciente polarización política, la expansión de la desinformación, la pérdida de confianza en las instituciones y el debilitamiento de las condiciones para el diálogo.

Asimismo, advirtió sobre la necesidad de analizar escenarios de conflicto en un contexto regional marcado por la evolución del crimen organizado transnacional.

Sostuvo que la experiencia reciente demuestra que es posible enfrentar crisis profundas a través de mecanismos institucionales y democráticos, preservando la soberanía y el orden constitucional.

"Las democracias no se fortalecen cuando las diferencias desaparecen; se fortalecen cuando las diferencias encuentran canales institucionales", afirmó.

Aramayo concluyó señalando que Bolivia seguirá apoyando el diálogo, la cooperación y el fortalecimiento de la democracia, y cerró su mensaje evocando una frase atribuida al presidente Rodrigo Paz: "Todo en la democracia, nada fuera de ella".

Fuente: Erbol

Noticias de Bolivia de hoy 24/06/2026

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