Retorno de los símbolos: Después de años un presidente vuelve a misa de Domingo de Ramos

Luego de casi dos décadas en las que los gobiernos del MAS se mantuvieron alejados de este tipo de actos bajo el argumento del Estado laico, el presidente Rodrigo Paz asistió a la misa del Domingo de Ramos en la Catedral Metropolitana de Plaza Murillo, marcando un cambio en el protocolo presidencial.
Paz fue recibido por el arzobispo de La Paz, monseñor Pery Galván, quien ofició la celebración. Durante la ceremonia, el presidente -vestido con sencillez- tomó el atril y llamó a "reflexionar sobre la vida de nuestro Creador" y a fortalecer los valores necesarios para afrontar los desafíos actuales, tanto a nivel nacional como familiar.
A través de sus redes sociales, reforzó ese mensaje al señalar que, a pesar de las dificultades, “la fe y la esperanza en Dios nos permitirán avanzar juntos”, y expresó su deseo de que esta fuerza espiritual acompañe a los hogares bolivianos.
La presencia del presidente también admite una lectura política, pues se interpreta como un intento de reconectar con sectores vinculados a la fe católica y reintroducir símbolos y tradiciones religiosas en la agenda pública, en contraste con la línea seguida por administraciones anteriores.
En los últimos años, la relación entre el poder Ejecutivo y este tipo de ceremonias era distante. La última referencia se remonta a 2020, cuando Jeanine Áñez participó de eventos religiosos durante la pandemia, mientras que entre 2021 y 2025, la gestión de Luis Arce, en continuidad con Evo Morales, priorizó una agenda de Estado laica, con eventos interreligiosos, pero sin participación en la misa del Domingo de Ramos.
Así, la presencia de Paz el 29 de marzo de 2026 marca un punto de inflexión en la relación entre el poder político y los rituales religiosos tradicionales, reabriendo el debate sobre el papel de los símbolos en la esfera pública.
Fuente: Erbol