Según EEUU, el narcopolicía Dávila tenía “poderosas conexiones políticas”

La Justicia de Estados Unidos sostiene que el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), Maximiliano Dávila, utilizó “poderosas conexiones políticas” y en la Policía para facilitar operaciones de narcotráfico a gran escala.
El período señalado de estos operativos cae entre febrero y noviembre de 2019, época que coincide con el Gobierno de Evo Morales. Dávila fue designado director de la FELCN en febrero de 2019.
“Aproximadamente entre febrero de 2019 y noviembre de 2019, mientras Dávila Pérez se desempeñaba como Director de la FELCN y posteriormente, explotó su posición y sus poderosas conexiones políticas y policiales para facilitar el tráfico internacional masivo de cocaína”, dice el informe del Departamento de Justicia.
El comunicado surgió a tiempo para anunciar la sentencia de 25 años de prisión que la justicia federal de Estados Unidos dictó contra Dávila, por conspiración para el narcotráfico y su protección armada.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Dávila habría desviado investigaciones para evitar que se detectaran determinados cargamentos o redes de narcotráfico, favoreciendo así a traficantes concretos.
Además, el exdirector antidrogas habría puesto a disposición personal armado de la propia FELCN para proteger los cargamentos de droga. Según el comunicado, agentes equipados con armas de alto poder fueron utilizados como escoltas para garantizar que los cargamentos de cocaína salieran de los aeropuertos de Bolivia sin interferencias.
El Departamento de Justicia afirma que Dávila también coordinó directamente los aspectos logísticos de las operaciones, incluida la selección de aeropuertos donde tenía control de la seguridad.
En conversaciones grabadas por fuentes confidenciales de la DEA, el entonces coronel habría explicado cómo podía retirar o distraer unidades operativas de la FELCN el día de los envíos, con el fin de garantizar que no hubiera controles ni inspecciones.
En este sentido, las autoridades señalan que Dávila incluso indicó que organizaría operativos paralelos para “sacar a todos”, es decir, dejar a la institución sin personal disponible en puntos clave mientras se realizaban los envíos de droga.
Las investigaciones también sostienen que el entonces jefe antidrogas participó en la coordinación de envíos de gran escala, incluido un plan para transportar más de una tonelada de cocaína desde Bolivia a Estados Unidos, con tránsito por el Caribe. Como parte de ese esquema, autorizó la entrega de una muestra de 10 kilogramos en Lima, Perú, en diciembre de 2019.
Agrega el comunicado que Dávila dejó claro en conversaciones grabadas que su participación no solo era para facilitar las operaciones, sino también para obtener beneficios económicos, señalando que también obtendría ganancias con los envíos.
Fuente: Erbol | Seguridad