Una mujer se entrega a la Policía para confesar la muerte y entierro de su bebé

Una mujer de 25 años se presentó voluntariamente ante la Policía en la localidad de Chulumani, en los Yungas, y confesó la muerte de su bebé de siete meses, cuyo cuerpo había enterrado con anterioridad.
La información fue proporcionada por la abogada defensora, Mónica Irusta, quien relató que la mujer habría acudido a la Policía y colaboró con los investigadores para indicar el lugar donde se encontraba el cuerpo de la menor.
Según Irusta, su defendida sostiene que la muerte ocurrió el 21 de septiembre en la vivienda que alquilaba en la zona de Munaypata, en La Paz.
De acuerdo con la versión de la defensa, la mujer tenía además a su cargo otro hijo de cuatro años. La abogada afirmó que el padre de ambos menores, quien posteriormente se habría constituido en parte denunciante, no contribuía económicamente a su manutención.
La abogada sostuvo que, luego de haber consumido bebidas, la mujer llegó a su casa y alimentó a la bebé, la cubrió con una manta y la acurrucó para que descansara.
Más tarde habría advertido que la niña ya no respiraba. Ante el temor generado por la situación, la mujer habría colocado el cuerpo debajo de unas gradas del inmueble donde vivía, según el relato de Irusta.
La defensora remarcó que su representada no pretende negar que ocurrió la muerte ni eludir las consecuencias legales, pero sostuvo que las circunstancias en las que se produjo el hecho deberán ser establecidas durante la investigación.
Se conoce que la mujer viajó hacia Chulumani en busca de ayuda, pero terminó presentándose en la Policía.
La defensora afirmó que su representada se entregó de manera voluntaria y colaboró con la Policía para localizar el cuerpo de la menor. Asimismo, sostuvo que la mujer manifestó su preocupación por el hijo de cuatro años que permanece bajo su responsabilidad.
Irusta señaló que la situación socioeconómica de la acusada y las circunstancias que rodearon los hechos deberán ser consideradas por las autoridades judiciales, aunque recalcó que esos factores no eliminan una eventual responsabilidad penal.
Fuente: Erbol | Seguridad