Diputada denuncia pago salarial “ridículo” de hasta Bs 88.000 en empresas estratégicas

La diputada Adriana Jiménez denunció que más de 2.000 funcionarios perciben salarios superiores a los 20.000 bolivianos en empresas estratégicas del Estado, mientras que 470 trabajadores reciben remuneraciones de entre 30.000 y 88.000 bolivianos.
La legisladora basó su denuncia en planillas oficiales remitidas por el Ministerio de Minería, que afirmó haber revisado en el marco de sus labores de fiscalización.
Difundió planillas correspondientes a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), ELFEC y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), donde se registran montos totales ganados.
En la planilla correspondiente a Huanuni, figura un perforista cuyo monto total ganado alcanza a Bs 88.041.
Jiménez cuestionó el pago de estos niveles salariales, que consideró “ridículo”, mientras la población sufre un contexto de eliminación de subvenciones y dificultades económicas.
Sostuvo que, mientras el Gobierno argumenta falta de recursos para mantener la subvención a los hidrocarburos y otros servicios, existen funcionarios públicos que perciben ingresos cercanos a los 90.000 bolivianos mensuales.
“¿Qué clase de gobierno estamos teniendo?”, cuestionó la legisladora, al considerar que estos pagos resultan contradictorios con los anuncios oficiales de austeridad y racionalización del gasto público.
Jiménez recordó que presentó, a inicios de año, un proyecto de ley para establecer que ningún funcionario de una empresa estratégica en la que el Estado tenga participación accionaria mayoritaria pueda percibir un salario superior al del presidente del Estado.
Según explicó, la iniciativa busca limitar las diferencias salariales en estas instituciones, donde algunos funcionarios reciben remuneraciones que duplican, triplican o incluso quintuplican los ingresos de altas autoridades nacionales.
La legisladora señaló que en las empresas estratégicas existirían cientos de personas designadas en comisión que no cumplirían regularmente funciones laborales y, pese a ello, percibirían salarios superiores a los 40.000 bolivianos.
Como contraste, mencionó que numerosos trabajadores reciben ingresos cercanos al salario mínimo nacional y enfrentan dificultades para cubrir las necesidades básicas de sus familias.
“Lo primero que debería hacer el presidente, a través también de su gabinete ministerial, es reducir el gasto público”, manifestó Jiménez, quien cuestionó la continuidad de puestos y remuneraciones elevadas mientras se anuncian medidas de austeridad y se retiran subvenciones.
Fuente: Erbol