Diputado del PDC plantea recuperar la empresa EASBA, declarada en quiebra técnica

Desde la Asamblea Legislativa, el diputado Luis Fernando Vargas Román (PDC) promueve la recuperación de la Empresa Azucarera de San Buenaventura (EASBA), un complejo estatal que sufre una sostenida crisis financiera y que fue declarado en “quiebra técnica” tras demostrar una incapacidad estructural para cubrir sus obligaciones y generar retornos.
La situación de la empresa no es reciente. Un informe de 2019 de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de las Empresas Públicas (OFEP) ya advertía que EASBA no tenía capacidad de pago para cumplir con los créditos adquiridos con el Banco Central de Bolivia (BCB), además de registrar pérdidas constantes desde su lanzamiento.
Entre 2014 y 2018, la fábrica acumuló resultados negativos que pasaron de Bs -40 millones a Bs -63 millones anuales, sumando pérdidas cercanas a Bs 228,88 millones, en un contexto de bajo desempeño industrial y frecuentes paros por fallas técnicas durante la cosecha.
Este deterioro financiero, acompañado de una caída de los ingresos y una limitada eficiencia operativa, apoyó la clasificación de “quiebra técnica”, entendida como la incapacidad de la empresa para sostenerse con recursos propios y generar ganancias en el mediano plazo. A esto se suma la advertencia del propio análisis del Estado que proyectó que la empresa “no podrá generar retornos” en las condiciones en las que operaba.
Pese a este panorama, Vargas sostiene que EASBA aún puede convertirse en un motor de desarrollo para el norte de La Paz si se consolida su producción y se implementa un plan de rescate efectivo. El legislador enfatizó que la recuperación no sólo depende de la inyección de recursos, sino también de un compromiso real del nivel administrativo y de los trabajadores para mejorar la eficiencia y la capacidad productiva.
En el ámbito político continúa el debate sobre el futuro de las empresas estatales. Durante la última campaña electoral, el actual presidente Rodrigo Paz planteó la necesidad de auditar estas entidades para determinar su viabilidad. Según su postura, aquellas que logren operar sin depender de recursos del Estado deberían continuar, mientras que otras requerirían una evaluación más profunda de su sostenibilidad.
En este escenario, la recuperación de la EASBA se convierte en un caso emblemático sobre los desafíos de la gestión empresarial pública en Bolivia, donde el equilibrio entre inversión estatal, eficiencia operativa y rentabilidad sigue siendo un punto de tensión.
Fuente: Erbol