Exvocal desvisado por EEUU reclama que fue sindicado “sin prueba alguna”

El exvocal de la Sala Constitucional, Israel Campero, afirmó que fue objeto de una sindicación por parte del Gobierno de Estados Unidos “sin prueba alguna” y pidió al canciller de Bolivia gestionar ante ese país información oficial y completa sobre los hechos que sustentaron la acusación.
Campero ha sido sancionado con la quita de la visa de EEUU. Forma parte de una lista de individuos señalados de presunta corrupción, narcotráfico o socavar la democracia. En su gestión, fue acusado de fallos presuntamente a favor del gobierno de Luis Arce, en los litigios por las interpelaciones a ministros y la personería del MAS.
En una carta dirigida al ministro de Relaciones Exteriores, Campero sostuvo que la autoridad boliviana debería solicitar a Estados Unidos el informe que respalda la decisión, además de las pruebas que, según planteó, deberían corroborar las acusaciones formuladas en su contra.
Campero manifestó que respeta y acepta la decisión del Gobierno estadounidense, pero cuestionó que se haya producido sin que previamente hubiera sido sometido a un proceso en el que pudiera conocer y responder a las acusaciones.
“No acepto por ninguna razón que antes de someterse mi situación a una corte, la que fuera, el gobierno de Estados Unidos haya desconocido la quinta enmienda de su propia Constitución”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que fue “juzgado y sancionado por la comisión de delitos no individualizados e indeterminados, sin haber sido oído y sometido a un debido proceso legal”.
El exvocal también expresó su disposición a presentarse ante las autoridades competentes si corresponde una investigación. “No tengo ni tendré la intención de evadir la justicia de mi país, ni la de otro si legalmente corresponde”, afirmó.
Campero pidió al canciller que, por los canales oficiales, se le proporcione la información y las pruebas sobre los hechos que le atribuye el Gobierno de Estados Unidos.
“… estoy seguro que usted comparte conmigo la sagrada afirmación de que mi inocencia, mi dignidad y mi honra, están sobre cualquier debate no probado”, indica la carta al canciller.
Fuente: Erbol