Ley 1720 y crisis de diésel agitan las protestas sociales y desde Unidad se pide “mano dura”

La marcha indígena que partió desde Pando ya se encuentra en el municipio de Caranavi, luego de casi dos semanas de recorrido, en rechazo a la Ley 1720 y al suministro de diésel, que han atizado con más fuerza el malestar social con la entrada de nuevas leyes. Desde el parlamento, el diputado de Unidad, Alejandro Reyes, propuso que se aplique mayor "mano dura" en esta situación.
En las últimas horas, la movilización indígena recibió el refuerzo de al menos 300 manifestantes en la localidad beniana de San Ignacio de Moxos. Tras llegar este sábado a Caranavi, la columna prevé retomar su viaje durante el fin de semana hacia la ciudad de La Paz, ubicada a 167 kilómetros de la sede de gobierno.
La protesta exige la derogación de la Ley 1720 de reconversión de tierras de pequeña a mediana propiedad, argumentando que afecta territorios indígenas y pequeñas propiedades productivas, convirtiéndose en uno de los principales ejes de presión social contra el gobierno.
Desde la Asamblea Legislativa, el diputado de Alianza Unidad, Alejandro Reyes, sostuvo que hay “una rearticulación de demandas sociales, en su mayoría con tintes políticos”, y notó coincidencias entre distintos sectores movilizados. "Estamos viendo las mismas frases, la misma lógica y probablemente incluso la misma financiación", afirmó.
El legislador dijo esperar que las protestas no representen una rearticulación del MAS y aseguró que parte de la población rechaza los bloqueos y las marchas como mecanismos de presión. En ese contexto, pidió al Ejecutivo endurecer las acciones contra las movilizaciones.
"Es hora de tener mano más fuerte, de hacer cumplir la ley. Aquí no todos pueden marchar o bloquear", declaró Reyes, quien también pidió acelerar el tratamiento de la llamada Ley Antibloqueo en la Comisión de Justicia Plural de la Cámara de Diputados.
Un dirigente de la marcha aseguró que se mantienen firmes en sus demandas por la derogación de la Ley 1720, titulación de tierras para los barraqueros de Pando y una votación para rechazar la Ley Antibloqueo que se pretende considerar en la Asamblea Legislativa.
Por su parte, la representante oficial Claudia Bilbao aseguró que el gobierno se mantiene abierto al diálogo respecto de las demandas en materia de tierra, educación y el documento de la COB. Recordó que el ministro Mario Justiniano se comprometió a incorporar un artículo a la Ley 1720 para garantizar la protección de la pequeña propiedad.
Sin embargo, el legislador también expresó preocupación porque varias de las movilizaciones “tienen tintes políticos de gente que no quiere que este gobierno avance”.
A las protestas indígenas se sumó la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, que resolvió apoyar “moral y materialmente” la marcha a través de una decisión tomada en un encuentro nacional celebrado en Potosí el 21 de abril.
El sector minero también rechazó la Ley 1720, argumentando que perjudica a los pequeños productores, y llamó a sus sindicatos afiliados a designar representantes para sumarse activamente a la movilización indígena.
En paralelo, la Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cedetran) declaró estado de emergencia y anunció marchas y bloqueos a partir de este lunes 27 de abril, denunciando la persistente escasez de combustible y los daños económicos acumulados desde enero.
Los transportistas cuestionaron el monopolio atribuido a la empresa Trafigura, exigieron la suspensión de operaciones de Medlog Trucks Bolivia por presunta competencia desleal y exigieron la devolución de 12 camiones incautados en Perú. Asimismo, exigieron la regularización inmediata del suministro de diésel, recordando que el sector aceptó el aumento del precio del combustible hasta Bs 9,80 sin que ello solucionara el desabasto.
Cedetran convocó a todas sus empresas afiliadas a reunirse este lunes a partir de las 7:00 horas en la estación Senkata para iniciar las medidas de presión, en una jornada que podría profundizar la tensión social y complicar el abastecimiento y la circulación en el occidente del país.
Fuente: Erbol