Obispo Gualberti exhorta a vivir la fe con solidaridad y acompañar a los más necesitado

El obispo auxiliar de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, instó este domingo a los fieles a vivir su fe con coherencia, inspirados en el sacrificio de Jesucristo, y a practicar la solidaridad acompañando a quienes atraviesan situaciones de necesidad.
Durante su homilía dominical, la autoridad eclesiástica reflexionó sobre el significado de la cruz, señalando que para los cristianos representa el paso hacia la resurrección y el cumplimiento de las promesas de Dios. “Adoramos la cruz porque es el paso de la resurrección al cumplimiento de las esperanzas anunciadas por los profetas”, dijo.
En este marco, Gualberti llamó a los católicos a ser “compañeros de camino” no sólo entre los creyentes, sino también con todas aquellas personas que sufren, como quienes enfrentan penurias económicas, enfermedades, situaciones de injusticia o se encuentran privados de libertad.
Asimismo, advirtió que muchas personas aún no reconocen la resurrección de Jesús por el miedo, la desilusión y las distracciones de la vida cotidiana. Sin embargo, afirmó que Cristo acompaña constantemente a los creyentes, incluso en medio de las dificultades.
El obispo destacó que la presencia y la palabra de Jesús permiten transformar la desolación en esperanza, tal como ocurrió con los discípulos, y animó a los fieles a redescubrir el sentido de su vida a la luz del Evangelio.
Recordó también que, ante los problemas y la adversidad, es común sentirse frágil o desamparado, pero destacó que la certeza de que Jesús camina junto a las personas fortalece la esperanza y el espíritu.
En el contexto de la tercera semana de Pascua, Gualberti destacó que Cristo permanece presente en el mundo, promoviendo un reino basado en la vida, la justicia, el amor, la verdad y la paz. En ese sentido, citó el Evangelio de Marcos para invitar a la conversión y centrar la vida en Dios.
Finalmente, pidió a los fieles renovar su compromiso espiritual y pedir a Jesús que sea su guía permanente. “Pidámosle que sea nuestro compañero de camino y que haga arder nuestro corazón, saborear la palabra y compartir el pan”, concluyó.
Fuente: Erbol