Perú aclara que su diplomático estaba de “oyente” en la sesión de Asamblea y asegura que respeta la soberanía

El Gobierno del Perú se ha pronunciado luego de la polémica surgida por la presencia de uno de los diplomáticos en la sesión de Asamblea, donde se determinó destituir al fiscal general Roger Mariaca, detenido por narcotráfico.
Según la autoridad peruana, el diplomático se limitó estrictamente a “recabar información como oyente, en una audiencia pública en ejercicio de sus labores de representación, sobre hechos de importancia relevante para la institucionalidad democrática boliviana y sus posibles proyecciones para nuestra región”.
La polémica surgió porque la senadora opositora Ana Crispín filmó a un grupo de diplomáticos, de Perú, Argentina y Estados Unidos, en el palco de la Asamblea durante la sesión, acusándoles de pagar por votos de parlamentarios.
La Cancillería peruana aseguró que “respeta plenamente la soberanía, la independencia y la integridad de todos los Estados del mundo”, pero también mencionó que el seguimiento sobre las condiciones y la evolución de los acontecimientos políticos, económicos y sociales constituye una función propia de los funcionarios diplomáticos acreditados.
Justificó que, en el caso de Bolivia, “el seguimiento y acompañamiento reviste particular importancia para el Perú, en atención a los históricos vínculos de amistad y de cooperación transfronteriza entre ambos países, y al impacto recíproco que los acontecimientos en uno de ellos podría acarrear en el otro país”.
La autoridad de Perú enfatizó su respaldo en favor de la preservación del estado de derecho en Bolivia y conservar un gobierno constitucional legítimamente electo en democracia.
Fuente: Erbol