Presentan proyecto de reforma constitucional que busca prohibir las expropiaciones

El diputado Carlos Alarcón (Unidad) y el presidente del Senado, Diego Ávila (PDC), han presentado un proyecto de ley de Reforma Parcial de la Constitución Política del Estado, que propone prohibir expropiaciones o nacionalizaciones, además de permitir arbitrajes internacionales en temas de inversión.
El proyecto, presentado al Senado, propone incorporar a la Constitución el artículo 412 con dos párrafos: uno que "prohíbe toda clase de expropiación, nacionalización, nacionalización y/o reversión de inversiones nacionales y extranjeras".
Asimismo, este artículo propone un segundo párrafo para que todo tipo de controversias entre el Estado y los inversionistas sean resueltas por vías amistosas o por la jurisdicción estatal boliviana o la jurisdicción arbitral, nacional o internacional.
El proyecto también propone desconstitucionalizar 30 artículos de la Constitución, que se refieren a temas como la elección de magistrados judiciales por votación, además del régimen de inversiones y recursos naturales, con el objetivo de que puedan ser regulados por ley en el plazo de un año.
Los artículos que se proponen ser inconstitucionales son los siguientes: 182; 183; 185; 187; 188; 194; 198; 199; 200; 201; 203; 227; 228; 310; 319; 320; 351; 352; 355; 356; 357; 358; 359; 361; 362; 363; 367; 370; 373; 378.
Finalmente, la propuesta sugiere derogar tres textos de la Carta Magna: el que tipifica como traición la violación del régimen constitucional de los recursos naturales; el que obliga a las inversiones extranjeras a sujetarse a las leyes bolivianas; y el que prohíbe el arbitraje internacional.
Fases de la reforma
El documento, firmado por Alarcón y Ávila, explica que se deberían desarrollar tres fases de la reforma parcial de la Constitución.
La primera fase consiste en tratar por separado a ambas cámaras, Senadores y Diputados, para pronunciarse sobre el contenido de la reforma.
La segunda fase sería la aprobación del texto de la reforma en el pleno de la Asamblea, con dos tercios de los votos.
La tercera fase consiste en someter la reforma al voto popular mediante un referéndum.
Fuente: Erbol