Iglesia dice: “el que ama a Dios no necesita ninguna ley” y pide practicar la corrección fraterna

El obispo auxiliar de la Diócesis de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, afirmó este domingo que el amor es la plenitud de los mandamientos y el que ama a Dios y al prójimo no necesita ninguna ley, porque cuando uno ama de ninguna manera puede hacer mal al otro, sino sólo busca su bien, porque amar es eso: buscar el bien del otro.
Durante su homilía dominical, Gualberti pidió practicar la “corrección fraterna” como parte de la identidad de los cristianos porque “si uno ama no mata, si uno ama no roba, si uno ama no engaña, si uno ama no miente. Esta es la gran verdad que nos ha traído Jesús”, indicó.
Manifestó que la única deuda que tienen las personas con Dios es el amor mutuo, porque como dice Pablo “el amor recíproco y fraterno nunca se llega a cumplir plenamente. Siempre tenemos un poco una deuda, es decir, siempre podemos amar más a las personas que tenemos la fe en el Señor, que hemos recibido el bautismo y que somos miembros de la Iglesia”.
Recordó que San Pablo subraya esas palabras con dos afirmaciones categóricas: “El que ama al prójimo ya cumplió toda la ley”, pero remarca: “no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás y cualquier otro se resume en esto, amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En el contexto de la corrección fraterna, citó las palabras de San Agustín: “Si callas, callarás con amor. Si gritas, gritarás con amor. Si corriges, corregirás con amor. Si perdonas, perdonarás con amor”.
Dijo que sería muy provechoso que esta concepción de la ley de Dios y de los mandamientos inspiren también a las leyes humanas para que sean medios al servicio del bien común, de la justicia equitativa, de la convivencia pacífica y de la vida digna compartida en fraternidad entre todos, las leyes que nos ayudan a vivir eso.
“Lamentablemente vemos que muchas veces las leyes no van por ese lado”, afirmó el prelado a tiempo de recordar que cuando la Iglesia fija una posición respecto a algún tema, como en los 53 días de bloqueo, no lo hace por un afán político, sino porque debe rendir cuenta de sus actos de amor ante la gente y el marco de la corrección fraterna.
Fuente: Erbol