Investigador: Rodrigo podría irse ‘montado en una moto de delivery’ tras el escándalo Cerimedo

El investigador Roger Cortez se refirió al reciente escándalo desatado a raíz del atentado sufrido por Nadia Beller y su relación sentimental con el asesor presidencial Fernando Cerimedo. En ese contexto, no descartó una eventual caída del presidente Rodrigo Paz si a las denuncias de corrupción se suman la incapacidad gubernamental para garantizar el abastecimiento de combustible y contener el encarecimiento de los productos.
Durante su participación en el programa Hagamos Democracia, de la red Erbol, Cortez recordó que, durante el conflicto de los bloqueos de caminos, se pidió al Gobierno apartar a Cerimedo porque, a su juicio, el problema se concentraba en el Poder Ejecutivo. Ahora, sostuvo, el escándalo alcanzó una dimensión que compromete a todos los poderes del Estado.
El investigador describió un ambiente de malestar ciudadano por el comportamiento de jueces y fiscales y por el manejo de la administración de justicia, particularmente en el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), al que cuestionó por su actuación durante el gobierno de Luis Arce, sin que nadie haya hecho “contra esos delincuentes del TCP”, afirmó.
Cortez sostuvo que la sociedad boliviana ha mostrado desde la gestión de Arce una “paciencia” y una “permisividad” que, según dijo, no se habían visto anteriormente. Afirmó que esa actitud permitió al anterior gobierno deteriorar la economía y reducir los ingresos de la población, mientras las protestas fueron aisladas y no llegaron a generar una confrontación capaz de poner fin a las acciones que cuestionaba.
“Ahora, tenemos un Ejecutivo incapaz de siquiera garantizar el movimiento económico básico con combustibles, aunque el presidente llegó montado sobre una cisterna y las cosas son tan pobres que parece que se va a ir montado en una motocicleta de delivery”, comentó.
A su juicio, esa situación de la escasez del combustible, se suma al escándalo generado por el caso Beller-Cerimedo que podría profundizar el malestar social.
Cortez consideró que el descontento ciudadano “va a reventar de una manera estrepitosa” en cualquier momento y que el escenario podría ser diferente al conflicto de los 53 días de bloqueo.
Recordó que, en aquella oportunidad, ni siquiera los sectores más movilizados de la dirigencia sindical y campesina consideraban realmente posible terminar con el mandato de un presidente que llevaba pocos meses en el poder.
“Con este nuevo escándalo, con esta indefinición y con esta desconfianza en las instituciones del Estado, los factores de poder que estaban protegiendo al gobierno empiezan a considerar la posibilidad, qué pasaría si es necesario, que el gobierno, convertido ya no en la solución, sino en el problema, deba cambiar”, señaló.
El investigador sostuvo que, por ahora, una salida electoral resulta “demasiado lejana, demasiado difícil”, pero no descartó que más adelante los factores de poder puedan presionar al presidente para que deje el cargo si no logra resolver los problemas básicos del país.
En ese escenario, advirtió sobre la dificultad de una eventual sucesión, porque no solo tendría que retirarse el presidente, sino también el vicepresidente, quien mantiene la expectativa de asumir el mando. Sobre Edmand Lara, señaló que sus actuaciones hicieron que “se ha cerrado la puerta”.
También observó que las figuras parlamentarias que podrían asumir posteriormente carecen, en su criterio, del suficiente nivel de conocimiento, capacidad de consenso y habilidad política para garantizar una salida, situación que podría quedar más clara con el cambio de las directivas de la Asamblea Legislativa.
Por el momento, Cortez prevé que continuará la inquietud ciudadana si el Gobierno no resuelve los problemas en términos “concretos, prácticos, económicos” y también en el plano político.
Cuestionó que la administración de Paz aparezca ante la población como un gobierno que “miente”, está “contaminado por la corrupción” y permanece “paralizado por su incompetencia”.
BELLER LLEGÓ A LA POLÍTICA CON EVO MORALES
Al referirse a la trayectoria de Nadia Beller, Cortez recordó que, según su versión, ella ingresó a la escena política a través de Evo Morales, de la mano del exvicepresidente Álvaro García Linera.
Añadió que en 2019 apareció en las movilizaciones junto a Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, posteriormente se vinculó con el gobierno de Jeanine Añez y ahora con la administración de Rodrigo Paz.
“Esta trayectoria nos muestra una profesional adicta y pegada al poder, una agente en el sentido que no parece trabajar para ella sola, no es una figura de primer plano que esté buscando la presidencia del país, sino parece como alguien que siempre está adherida, que siempre busca una proximidad con gente clave del poder, en este caso Cerimedo”, afirmó.
El investigador también recordó que, anteriormente, el asesor presidencial estuvo “metido en el corazón del poder”, debido a que, según señaló, se indicó que formaba parte de una sala de crisis vinculada al MAS junto al exministro de Comunicación Manuel Canelas y a Leila Medinaceli, exfuncionaria del MAS vinculada al área de comunicación.
Fuente: Erbol