Leigue: Esperar 51 días de bloqueo para llegar a lo mismo: dialogar; eso es ser soberbio y testarudo

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, reaccionó sorprendido por la determinación tardía de los sectores en conflicto de esperar 51 días de bloqueo para luego acudir al diálogo y buscar una solución al bloqueo entre bolivianos, perjudicando a otros.
“Estamos saliendo de un momento muy complicado y tenemos la esperanza de que lo estemos superando”, dijo Leigue durante su homilía dominical donde reflexionó sobre el comportamiento de autoridades gubernamentales y sindicales que protagonizaron un tira y afloja en medio del bloqueo de carreteras más largo de los últimos 40 años.
Leigue dijo que “a veces somos tercos, como dice la Biblia, somos tercos, para alcanzar lo que tanto hemos insistido: sentarnos a hablar y aclarar la situación y encontrar una solución. Esperando esta vez llegar a lo mismo que se ha pedido desde el principio, que es ser arrogantes, que es ser tercos”.
Indicó que todo lo vivido durante este tiempo se pudo haber evitado. ¿Por qué bloquearnos unos a otros? ¿Por qué se hacen daño y quieren salir como si nada y quieren que lo miremos como grandes personajes?, preguntó.
El prelado no dejó de expresar su asombro cuando afirmó: "A veces uno se pone a pensar, ¿por qué somos los humanos así? ¿Por qué? Si el Señor nos ha dado tantas cosas, nos ha dado el don de la palabra, de la inteligencia. ¿Por qué hacernos daño y luego llegar a lo mismo que se podía hacer antes, incluso antes de este bloqueo?", comentó Leigue.
Dijo que por eso hoy la palabra del Señor nos alienta y nos dice: “No os desaniméis, no tengáis miedo, no tengáis miedo”, porque es tiempo de recuperar una vez más esa certeza de que no estamos solos.
Consideremos que en esta época hubo un bloqueo en todos los sentidos, incluso en el mejor de los casos del pensamiento, de las ideas; porque lo que hemos escuchado de los que bloquearon a los que no sabían lo que querían: una cosa y otra y otra y al final no entendieron el problema de fondo.
Está seguro que para la solución el Señor no ha abandonado a los bolivianos, iluminando a las autoridades y a este pueblo que estaba en el bloqueo a venir a sentarse a dialogar después de tantas oraciones para recuperar una vez más esa alegría que nunca debemos perder; la alegría de vivir, la alegría de tener vida y mirarnos no como enemigos.
Pidió a las personas de fe que permanecieran como profetas para anunciar la buena nueva y denunciar lo que está mal. "No hay nada oculto que no se sepa. Que el Señor esté con nosotros y nos dé fuerza. Nunca neguemos a Dios si las cosas no nos salen o no suceden como esperamos de Él”, afirmó.
Fuente: Erbol