Viacha: la tragedia militar que Evo Morales y Lara convirtieron en arma política
La tragedia de Viacha se convierte en campo de batalla político
A una semana de las explosiones que sacudieron el Regimiento de Artillería Mecanizada 2 "Bolívar" en Viacha, el debate público ya no gira solo en torno a las víctimas. Según analistas consultados, el expresidente Evo Morales y el vicepresidente Edmand Lara han encontrado en la tragedia una plataforma para intensificar su confrontación con el gobierno de Rodrigo Paz, cada uno desde su propia trinchera política.
Las explosiones del viernes 4 de septiembre de 2026 dejaron un saldo confirmado de 6 muertos, decenas de heridos y varios desaparecidos. Mientras las investigaciones oficiales continúan, tanto Morales como Lara adoptaron discursos combativos contra la gestión de Paz y su ministro de Defensa, Ernesto Justiniano. Distintos medios y analistas —entre ellos el portal Encontrados— coinciden en que ambos líderes estarían capitalizando el dolor de las familias afectadas para fortalecer posiciones dentro de sus respectivas disputas de poder.
Evo Morales: la carta geopolítica y la venganza contra Justiniano
Desde su programa dominical en Radio Kawsachun Coca, Morales calificó lo ocurrido como un "crimen de guerra" y exigió la aprehensión inmediata del ministro Justiniano, además de plantear llevar el caso ante la Corte Penal Internacional. El exmandatario afirmó, sin presentar pruebas, que en el regimiento se almacenaba armamento estadounidense que iba a ser trasladado a La Paz y al Chapare cochabambino para, según sus palabras, "eliminar a políticos antiimperialistas".
El trasfondo de este ataque no es nuevo. Apenas una semana antes de la tragedia, Justiniano —entonces viceministro— había exigido públicamente a Morales entregarse a la justicia para "evitar el derramamiento de sangre" en medio de los bloqueos evistas. Para analistas de Encontrados, Morales estaría usando la tragedia como mecanismo de revancha política, buscando aliviar la presión judicial en su contra, desestabilizar al gobierno de Paz y reforzar la cohesión de sus bases con la narrativa del "complot imperialista".
Edmand Lara: fiscalización real, pero con sospecha de cálculo electoral
Pese a ser vicepresidente del propio gobierno de Rodrigo Paz, Lara se ha perfilado como uno de sus críticos internos más visibles. Llegó de noche a Viacha para reunirse con las familias de los conscriptos y, ante las cámaras, exhibió un parte interno del Ejército que confirmaba que la explosión fue accidental, producto de la detonación de municiones y granadas de artillería. Esta versión contradijo la explicación inicial del ministro Justiniano, quien había hablado apresuradamente de "pólvora de juegos pirotécnicos".
Lara denunció además "negligencia criminal", falta de planes de rescate y el hecho de que soldados jóvenes manipularan explosivos de artillería pesada sin la instrucción técnica adecuada. Si bien su fiscalización expuso contradicciones reales del Ministerio de Defensa, sectores críticos en redes y medios lo acusan de oportunismo, al señalar que llegó sin víveres ni apoyo logístico para los soldados, aparentemente más enfocado en la cobertura mediática que en la asistencia concreta. Para varios observadores, esta estrategia busca consolidar la imagen de Lara como "el único defensor del pueblo" frente a la ineficiencia oficial, con miras a un eventual proyecto presidencial propio.
Lo cierto es que, mientras las familias de los conscriptos siguen esperando respuestas, la tragedia de Viacha se ha transformado en un nuevo escenario de disputa entre tres actores —Morales, Lara y Paz— que arrastran conflictos de poder previos a la explosión misma.