Fallecen Tito de la Viña y Eduardo “Pachi” Ascarrunz, dos referentes de la comunicación nacional

El periodismo boliviano atraviesa una jornada de profundo pesar tras el reciente fallecimiento de dos de sus figuras más emblemáticas: el reportero y periodista deportivo Tito de la Viña y el analista, cronista y estratega de comunicación política Eduardo “Pachi” Ascarrunz.
Ambos dejan una huella imborrable en la historia de los medios, formando a generaciones de periodistas y contribuyendo al desarrollo del pensamiento crítico y de la información en el país.
Tito de la Viña fue una de las voces más reconocidas y respetadas del periodismo deportivo nacional.
Inició su carrera durante la época dorada de la radiodifusión boliviana y desarrolló una extensa carrera en emisoras como Radio San Gabriel, Radio Illimani, Radio Nueva América y columnista deportivo del matutino Presencia.
La noticia de su fallecimiento provocó múltiples muestras de pesar por parte de periodistas, instituciones deportivas, excompañeros y aficionados, quienes coincidieron en resaltar su invaluable aporte a la comunicación deportiva en el país.
“PACHI” ASCARRUNZ
Casualmente también falleció Eduardo “Pachi” Ascarrunz, considerado una de las mentes más lúcidas en la comunicación política y el análisis de la realidad nacional.
A lo largo de su carrera compaginó el ejercicio periodístico con el asesoramiento estratégico y el estudio de la semiótica, convirtiéndose en una voz de consulta permanente para comprender los procesos políticos y sociales de Bolivia, según lo publicado por la Editorial 3600, que imprimió sus libros.
Ascarrunz se desempeñó como asesor comunicacional de diferentes presidentes de la República durante el período democrático, brindando una visión estratégica basada en el conocimiento de la opinión pública y la construcción del discurso político. Paralelamente, desarrolló una intensa labor como analista, cronista y estudioso del cine, la cultura y los fenómenos sociales.
La salida de Tito de la Viña y Eduardo "Pachi" Ascarrunz representa una pérdida irreparable para el periodismo boliviano.
Las diferentes trayectorias, pero bajo el compromiso con la verdad, la comunicación responsable y el servicio a la sociedad, dejan un legado que seguirá inspirando a las nuevas generaciones de periodistas y comunicadores del país.
Fuente: Erbol