Gremiales, microempresarios y panificadores exigen soluciones al Gobierno ante bloqueos que frenan su productividad

Con banderas blancas, productos en mano y al grito de “queremos trabajar”, sindicalistas paceños y microempresarios de El Alto marcharon este martes para exigir al Gobierno soluciones a los bloqueos y movilizaciones que, según ellos, paralizaron sus actividades económicas y agravaron la crisis de abastecimiento. Los fabricantes de pan también advirtieron sobre una reducción en la producción de pan y dificultades con la distribución.
"Ahora no podemos vender nuestros productos y le debemos al banco. Tenemos muchas deudas y por estos bloqueos no podemos hacer nuestro trabajo", reclamaron microempresarios alteños mientras sostenían los productos que prepararon especialmente para el Día de la Madre.
Además, pidieron al Gobierno que gestione los plazos con las entidades financieras: "Danos un plazo a los bancos o danos un período de gracia".
El departamento de La Paz se encuentra en su cuarta semana de bloqueos y movilizaciones que dificultan el acceso a alimentos, combustible e insumos médicos.
La situación provocó desabastecimiento y aumento de precios de productos de primera necesidad, además de afectar el acceso a materias primas de pequeños productores, comerciantes y microempresarios.
En El Alto, los microempresarios aseguraron que las restricciones de movimiento y la falta de insumos los obligaron a reducir su producción y afectar las fuentes de empleo.
“Ya no tenemos materia prima, no producimos y estamos afectando a las familias”, dijo otro de los manifestantes, quien afirmó que muchos negocios cargan con deudas bancarias y no pueden cubrir los salarios de sus trabajadores.
Mientras tanto, en La Paz, sindicalistas denunciaron que la falta de productos y el aumento de precios golpean directamente a las familias que viven del comercio diario.
“No tenemos salario ni seguro, vivimos al día y no podemos más”, dijo un comerciante que participó de la marcha con banderas blancas que recorrió el centro de La Paz.
Otros manifestantes cuestionaron tanto al Gobierno como a los sectores movilizados y pidieron un diálogo inmediato para frenar el conflicto.
El sábado, el Gobierno desplegó un operativo para habilitar un corredor humanitario, medida que generó enfrentamientos con sectores movilizados que mantienen su reclamo de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En el centro de La Paz, varios comercios cerraron como medida de precaución ante los gaseamientos y actos de violencia registrados durante las protestas.
Los panificadores advirtieron que la producción de pan ya cayó entre un 40% y un 50% por la falta de combustible y el aumento del precio de la harina y la levadura.
“La harina estaba en 250 bolivianos y ahora llega a 480”, dijo un dirigente del sector, quien advirtió que a partir de este miércoles algunos hornos podrían dejar de funcionar si no se normaliza el suministro.
"Hacemos pan para toda la población, no nos fijamos en colores políticos. Lo único que pedimos es una solución", afirmó. ///kmg
Fuente: Erbol