Lucho Arce se despide: destaca sus legados y pide disculpas por los errores

En su mensaje final como Presidente del Estado, Luis Arce, ha resaltado los legados de su Gobierno, sin embargo, denunció acciones como las de Evo Morales que perjudicaron a la administración por ansias de poder. En cualquier caso, el presidente saliente se despidió con una disculpa al pueblo.
"Quiero reiterar mi agradecimiento al pueblo boliviano, a quien le pido disculpas por nuestros errores, por las molestias causadas por los problemas que enfrentamos. Les aseguro que pusimos todo nuestro esfuerzo para superar cada adversidad que se nos presentó y que, sin la ayuda de todo un equipo que trabajó incansablemente, la situación que atravesábamos sería mucho peor", dijo Arce al final de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales con su gabinete.
Lucho destacó los logros de su gestión, sobre todo al inicio, con las medidas contra la pandemia y la recuperación económica, pero reconoció que desde 2022 comenzaron a visibilizarse las divisiones del MAS, por lo que acusó a Evo.
Dijo que Morales no se ve en otro espacio que la silla presidencial y quiere que el pueblo lo añore como el único salvador de Bolivia. Denunció que las acciones de Evo afectaron la economía y la tranquilidad de la población.
También acusó un “boicot parlamentario entre los bloques de extrema izquierda y extrema derecha”, que tenía como único objetivo sabotear los objetivos del programa de desarrollo económico.
Sumado a ese contexto, Arce reconoció que el mayor error de todos fue la división del MAS.
"No sería exagerado decir que el proceso de cambio resultó herido de muerte y que las diferentes facciones contribuyeron a la derrota electoral de agosto, dando paso a la derecha", lamentó el presidente saliente.
Cinco legados
En su mensaje, Arce identificó cinco legados que deja de su gestión.
El primer legado fue cuidar la vida, a través del diálogo para enfrentar los conflictos y evitando la represión con armas letales.
El segundo legado, mencionado por Arce, es la defensa de las políticas sociales, porque no quitó el subsidio a los hidrocarburos, los bonos sociales ni el derecho a la salud y la educación.
El tercero es no haber vendido el país ni sus recursos naturales ni su patrimonio a ningún imperio.
El cuarto legado sería el “salto cualitativo de la nacionalización a la industrialización”, mientras que el quinto consiste en cuidar la democracia contra viento y marea.
"Hoy salimos por la puerta grande y con la frente en alto. Quienes creemos que desde afuera o desde adentro se puede someter la revolución democrática y cultural a un pueblo digno que piense con cabeza y construya paso a paso su propio destino. Las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales no han sido en vano. Serán defendidas desde donde estemos y por todo el pueblo boliviano", agregó.
Fuente: Erbol