Blazicevic afirma que los bloqueos y la dinamita ocasionaron dolor, luto y desabastecimiento

El expresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic, afirmó que la cultura del bloqueo y el uso de dinamita en las protestas sociales han provocado, durante los últimos 15 años, dolor, luto y desabastecimiento en el país, por lo que consideró absolutamente necesaria la aprobación de una ley antibloqueo.
Sus declaraciones surgen en paralelo a la decisión de la Comisión de Justicia Plural de postergar hasta febrero el tratamiento de proyectos de ley relacionados con los bloqueos, a fin de planificar su socialización. La iniciativa legislativa cobró relevancia luego de los recientes bloqueos de carreteras que obligaron al Gobierno a dar marcha atrás en la aplicación del Decreto Supremo 5503.
Blazicevic sostuvo que Bolivia es el único país de la región donde los bloqueos por reivindicaciones sociales no están tipificados como delito penal, pese a que han dejado decenas de muertos, cientos de heridos y graves pérdidas económicas. En ese marco, también planteó la necesidad de una norma que sancione penalmente el uso de violencia extrema, como dinamita o armas de fuego, durante las movilizaciones.
El dirigente empresarial destacó que se deben proteger los derechos de libre circulación de ciudadanos, transportistas y agricultores, y afirmó que es urgente erradicar el bloqueo como mecanismo de chantaje y coerción política contra el Gobierno nacional y entidades subnacionales. Si bien reconoció el derecho a la protesta social, destacó que esta debe ejercerse sin violar la vida humana, el orden público ni los derechos fundamentales.
Como antecedente, recordó que durante la pandemia de 2020 los bloqueos impidieron el traslado de oxígeno medicinal, provocando muertes evitables, y que en diferentes conflictos sociales registrados desde 2016 ocurrieron muertos, heridos y hechos de extrema violencia, incluido el asesinato de una autoridad del Gobierno.
También mencionó los prolongados bloqueos de 2019, 2022 y 2025, que generaron desabastecimiento, parálisis económica y enfrentamientos fatales. Blazicevic advirtió que la normalización de los bloqueos ha afectado gravemente la gobernabilidad, la estabilidad económica y las inversiones.
Citó datos que indican que, entre 2019 y la actualidad, Bolivia acumuló alrededor de 160 días de parálisis, más de cincuenta muertes vinculadas a conflictos sociales, más de mil heridos y pérdidas económicas superiores a los 3.200 millones de dólares.
Advirtió que el país lidera los niveles de conflictividad en América Latina, no sólo por la cantidad de protestas, sino también por su intensidad y recurrencia, lo que convierte a Bolivia en un caso de conflicto crónico.
Agregó que el uso habitual de petardos y dinamita en marchas, especialmente en el sector minero, genera miedo, pone en riesgo vidas y causa daños a la infraestructura urbana, reforzando la urgencia de una regulación clara y efectiva.
Fuente: Erbol